Palacio Portocarrero, lugar de ensueño

Desde que a finales del siglo XV, el VII señor de Palma, Luis Portocarrero decidiera construirse un palacio residencial de estilo mudéjar renacentista, el Palacio Portocarrero será y es, epicentro cultural de Palma del Río. Su fundador se cansó de mal vivir en un viejo alcázar militar, residencia primigenia de los señores Bocanegra desde 1342. El consagrado militar y poeta de finales del siglo XV, quiso ofrecerle a su esposa Francisca Manrique de Lara un palacio digno de un capitán general de los Reyes Católicos. En un gesto familiar, ofreció su casa para el matrimonio de su cuñada María Manrique con su amigo, el Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba. Las capitulaciones tuvieron lugar un 14 de febrero de 1489, preludio del día de los enamorados. Acabada la reconquista de Granada, los Reyes Católicos honraron a su noble caballero palmeño con una histórica visita en diciembre de 1501.

Entre estos muros palatinos nacieron los condes de Palma, desde el primer conde Luis Portocarrero y Manrique  hasta el V conde, Luis Antonio Tomás Portocarrero y Moscoso. Aquí vio la luz, el cardenal Luis Manuel Fernández Portocarrero, arzobispo de Toledo y Primado de las Españas, tres veces regente del Reino. Hasta el palacio llegó el Duque de Híjar para conocer sus propiedades a finales del siglo XVIII. Don Pedro Ardanuy Palacio fue el administrador de la casa y su comprador en subasta. Desde 1868 fue la residencia de sus descendientes: Alonso Ardanuy; Félix Moreno Ardanuy y Enriqueta de la Cova; Félix Moreno de la Cova y Carmen Maestre y Lasso de la Vega.

Cinco siglos después de su fundación,  el joven matrimonio (1988) Enrique Moreno de la Cova Maestre y Cristina Ybarra Sainz de la Maza asumieron el reto de restaurar un palacio casa señorial, silenciada, abandonada, derruida y más próxima al fin de sus días, que a las glorias venideras.  Su tesón y buen gusto han renovado la vida del palacio, recuperando su esplendor y proyectando una imagen patrimonial y turística única en Palma del Río.

La Duquesa de Alba, que fue condesa de Palma, lo recorrió ensimismada y su segundo hijo Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, actual conde, ha visitado en varias ocasiones el aristocrático edificio. La Infanta Elena de Borbón, hermana del rey Felipe VI, fue seducida por sus muros y el rodaje del Reino de los Cielos.

Y en este palacio siguen sucediendo historias maravillosas: jornadas de historia cardenal Portocarrero, veladas musicales, rodajes de películas, documentales, nombramientos de hijos predilectos, presentaciones de libros y bodas de papel couché. Un lugar de ensueño entre patios porticados, arcos, columnas, galerías, salones, muebles, esculturas… Ahora bien, destacan sus jardines con  aljibes, acequias y cientos de variedades de naranjos entre arrayanes, limoneros, palmeras y cipreses, por caminos de luz, penumbras y sombras alargadas entre rumor de agua en la quietud de días infinitos, por donde Cristina Ybarra ha tejido galerías de arte y sueños. En el Palacio Portocarrero, en el corazón de la muralla, mirando al cielo de la torre de la Asunción se han escrito y se escriben páginas de historia.


Manuel Muñoz Rojo es ateneísta, Dr. en Historia y académico. Es experto en temas relacionados con la historia de Palma del Río.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: